Hay aplicaciones que te cambian la vida, otras que te la mejoran y otras que te la pueden arruinar. Una aplicación gestora de tareas es de las que te la mejoran, yo llevo usando desde hace años la aplicación Things 3, aunque hay muchas otras de mejores y de peores, todas ellas funcionan de manera similar. Uno tiene una tarea por hacer, por ejemplo arreglar algo de casa, y van pasando los días con la tarea pendiente, puede ser por dos motivos básicamente: por dejadez o por olvido. Si la tarea se queda pendiente por olvido, un gestor de tareas es la solución, creas una tarea y listo, ahí se queda hasta que se completa. Por defecto, en Things 3, la tarea recién creada se queda en la bandeja de entrada, lo que podríamos considerar el sitio donde quedan las tareas al llegar y que todavía no han sido programadas. Entonces tenemos la posibilidad de programar la tarea para llevarla a cabo un día en concreto, fecha que podemos reprogramar en caso necesario. Incluso es posible no especificar ninguna fecha, con lo que la tarea acaba en tal caso clasificándose automáticamente en la carpeta Algún día.
Cada tarea tiene su propia naturaleza y un buen gestor debe intentar adaptarse a todos los casos posibles, tal y como hace Things 3. Una tarea puede tener un plazo, una fecha límite, si queremos comprar unas entradas para un espectáculo, seguro que habrá una fecha de última función que deberá reflejarse en la tarea indicando un plazo para la tarea. Otro tipo de tareas son las que se suelen repetir periódicamente un mismo día (de la semana, del mes, del año…), o tareas que se suelen repetir tras su finalización. Hay tareas que pueden consistir en una lista, por ejemplo, una lista para la compra en el supermercado, sitios donde ir, libros para leer, películas para ver, recetas para cocinar, etc. También hay tareas, que por su envergadura, se componen de subtareas, en tal caso habría que hablar de proyecto, un ejemplo podría ser hacer unas reformas en casa, donde implica un conjunto de tareas como puede ser: obtener permisos, elegir materiales, elegir colores de un muestrario, buscar presupuesto de albañil/lampista/carpintero, pedir financiación, etc. Las tareas/proyectos se pueden clasificar por áreas: casa, trabajo, personal, hobbies… Se pueden etiquetar para poder localizar más fácilmente, por ejemplo, yo tengo una etiqueta “Pendiente de terceros” para asignar a las tareas que no puedo completarlas porque estoy a la espera de la respuesta de una tercera persona.
La gestión de tareas es algo que se debe practicar, que mejora con el uso, y que al principio puede resultar abrumador ya que el gestor ha de ofrecer multitud de posibilidades de gestión dado la gran cantidad de tipos de tareas que hay. Os recomiendo utilizar un gestor de tareas, el que sea, yo he hablado de Things 3 porque es el que uso, sin él no me acordaría de tareas lejanas como pasar la ITV o renovar el DNI y seguro que la luz del horno que se me fundió aún estaría pendiente de cambiarse.
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