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Mostrando entradas con la etiqueta Recuerdos. Mostrar todas las entradas
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12/07/2024

Port Aventura


 

El pasado domingo visité el parque temático de Port Aventura, hacía 6 años que no iba. No vi muchos cambios en todos estos años, sigue estando la misma decoración, y la atracción nueva que abrieron “Uncharted” no puede entrar entre unas cosas y otras. La verdad es que todo está pensado precisamente para eso, para que resulte imposible ver todo en un día y la gente tenga que volver en otra ocasión (y si puede ser en días consecutivos haciendo noche en algún hotel del parque mejor que mejor).


Port Aventura se divide en varias 5 zonas:

  1. La Mediterránea: esta es la primera de zona, la de la entrada y la de la salida, cumple su función perfectamente, dar la bienvenida y la despedida tras los fuegos artificiales nocturnos. Se trata de una amplia, con restaurantes, equipamientos… y una única atracción, la de “Furius Baco”, una suerte de montaña rusa sin pendiente inicial. Como es la primera atracción que hay al entrar en el parque suele estar bastante llena.
  2. China: en esta zona uno se acaba de cansar de andar, tiene las atracciones icónicas del “Dragon Khan” y “Shambala”, donde bien podría la nasa entrenar a sus astronautas. Al “Dragon Khan” me subí hace años, tan solo por el hecho de decir que un día subí. Al “Shambala” me subí esta última vez y ya es mala señal que sea la única atracción del parque que en la entrada de la cola te pongan una réplica del asiento, para que quede claro que sólo vas a ir agarrado de la cintura evitando así que gente que se raje a última hora tras hacer toda la cola.
  3. La Polinesia: muy bien ambientada, hasta hace poco hacían un espectáculo de aves fantástico, que han dejado de hacer en pos de las nuevas leyes de bienestar animal. También es recomendable la atracción acuática de “Tutuki Splash”, donde resulta complicado no acabar empapado.
  4. Méjico: esta zona tiene tiene lo que para mí es la peor atracción de todo el parque, “La serpiente emplumada”, una atracción que conjuga movimiento de rotación, movimiento de traslación e inclinación sobre el plano. Yo subí una vez, al cabo de unos segundos ya estaba mareado, y entonces uno empezó a gritar ¡Parad!¡Parad! con lo que el responsable de la atracción paró la atracción viendo en ello mi oportunidad de bajar. El encargado pregunto ¿Todo bien? A lo que el que dijo de parar contestó que lo había dicho de broma, con lo que la atracción se volvió a poner en marcha de nuevo desde el principio. Nunca he llegado a vomitar en el parque pero esa fue la vez que estuve más cerca. También está el “Gran teatro Maya” con butacas cómodas para hacer alguna cabezada y descansar un rato.
  5. El Oeste: esta es mi zona favorita, por los espectáculos, los rápidos, las atracciones de feria, los autos de choque, la ambientación.

En todas las zonas hay atracciones infantiles, pero aparte hay una nueva zona específicas para los peques, se trata de “Sésamo Ventura”, con multitud de atracciones incluyendo la reciente “Street Mission” donde ya me acabé mareado del todo, al entrar ya convaleciente de otras atracciones anteriores. 


Lo de los parques de atracciones es de locos, pagamos una entrada para que nos centrifuguen, nos lancen al vacío, para que que nos mareen hasta dejarnos al borde del vómito, pagamos para que nos mojen e incluso para que nos sequen. Basta estar allá un momento para ver el goteo de gastos va a incesante, descontrolable y en la mayoría de veces irremediable.











28/06/2024

Giooooooor

 



Fui a ver al teatro Poliorama el show de comedia e improvisación “Corta el cable rojo” donde los cómicos debían improvisar una historia a partir de unas frases escritas por los espectadores. Se propusieron frases de todo tipo para poner en apuros a los cómicos, habían frases con connotaciones sexuales, como “Te lo voy a comer todo”, absurdas como “¿Suficie que é?”, infantiles como “Hola Don Pepito”… y frases largas directamente para trolear el espectáculo como “Si no fuera por la última lorza de abajo al mear me podría ver el badajo”. El cómico abrumado por la contundencia de esta frase buscó al autor entre el público y le preguntó sobre la historia de esa frase, a lo que el espectador contestó que era una frase que usaba con frecuencia su abuelo. Todo el mundo tiene sus expresiones, sus muletillas…construcciones gramaticales que vamos acumulando durante nuestra vida por lo que son los abuelos son los que de largo acumulan más de estas.


Voy tratar de hacer un inventario de las muletillas de mi abuelo, a ver si no me dejo ninguna:    

  • Surgidas de anuncios:
    • Queremos turrón, turrón turrón, queremos turrón, turrón, turrón”, esta frase que se repetía dos veces, apareció inocentemente en un anunció navideño de turrones y ahí se quedó por los siglos de los siglos.
    • Giooooooor”, esta frase corresponde a un anuncio de un antiguo detergente llamado Gior, al final del anuncio un dibujo animado con la forma del detergente pronunciaba “Giooooooor” con una voz grave y cavernosa.
  • Refranes:
    • A razón de catorce, siete la media”, esta frase la utilizaba para indicar que algo era evidente.
    • Veinticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina… ciento cincuenta
  • Canciones:
    • El canario aquel que aprendió a cantar
    • No puede ser, esa mujer”, y no se como continua la canción porque solo cantaba estas cinco primeras palabras de la canción, pero él se la sabía entera.
  • Circunstanciales:
    • Hasta indispues’” (hasta después), en el momento de irse de algún sitio.
    • Yo tengo mucho jueño’”(cambiando la “s” por una “j” en la palabra sueño), antes de echarse la sienta o irse a dormir.
    • Mira la Greta Garbo y la Ava Garner”, sarcasmo que espetaba cuando en la playa veía un par de ancianas decrépitas paseando juntas por la playa.
    • Quita, quita, quita, quita, quita, quita” (muy rápido), al cruzarse alguien por delante de la tele mientras miraba un partido de futbol.
    • Esa pueeeeeeeeeeeerrrta”, si alguien se dejaba la puerta abierta y le molestaba que estuviera abierta.
    • Detenido con el coche en un semáforo pitaba al de delante justo en el preciso momento de ponerse en verde.
    • ¡Todavía estas estudiando! Yo empecé a trabajar a los 14 años”, esta frase se repetía cada vez que me veía estudiar.
    • Juventud divino tesoro
      Al ver un grupo de jóvenes pasándolo bien
    • Se inventaron las armas, se igualaron las fueras"
      Durante una batalla en una película de guerra
    • Mi nombre es Víctor Mature
    • Al tener que dejar su nombre y apellido para un pedido en alguna tienda. Con lo que el vendedor de preguntaba “¿Cómo el actor?”. A lo que él contestaba solemnemente “Si… como el actor” a pesar que fuera mentira.  
  • A la hora de comer:
    • Sois unos triperos, sólo vivís para comer”, al compartir mesa con gente que tiene más cantidad de comida que él.
    • Yo sólo tengo namás que sez’”, antes de llenarse el porrón.
    • Irremediablemente solía repiquetear con el tenedor en la mesa como si fuera una baqueta en un tambor.
  • Para mostrar odio-desprecio:
    • Es para fusilarlo con mierda y no darle una toalla para limpiarse
    • Es mas tonto que un capazo perros
    • Es un matao’”
  • Porque sí, aleatoriamente, sin venir al caso, para romper un silencio prolongado:
    • Mariaaaaaá
    • "El Bili Bili"

Espero no dejarme ninguna frase, aunque la ventaja de un blog puedo es que puedo añadir más adelante otra frase si me acordara más adelante. 


Un consejo, no dejéis que se pierdan todas esas frases de nuestros mayores, son el retrato de una época y de una personalidad. Nosotros también seremos mayores y también acumularemos sin pretenderlo nuestras propias frases. Unas frases condenadas irremediablemente a acabarse perdiendo en el tiempo.



10/05/2024

La facultad de matemáticas de la UB (2/4)


(Profesores de la orla de la promoción del 1999)


Y ahí andaba yo por el año 1995, enfrentándome a las asignaturas del segundo año de carrera de la licenciatura de Matemáticas:


- Análisis matemático III

- Probabilidades

- Geometría proyectiva

- Topología

- Análisis matemático IV

- Estadística

- Geometría diferencial de curvas y superficies

- Algebra I


De la asignatura de “Probabilidades” puedo decir que fue la única asignatura en toda la carrera, la única, que con el examen suspendido por poco, fui a la reclamación y conseguí aprobar tras subirme la nota. Recuerdo vagamente el ejercicio de un grupo de ciervos separados por una valla, que saltaban al azar de un lado a otro de la valla y había que calcular la esperanza de que acabaran todos en el mismo lado de la valla. El caso es que unos pocos de los alumnos, entre ellos yo, consideramos que los ciervos saltaban todos a la vez obteniendo un resultado distinto. El profesor consideró la solución como incorrecta a estos pocos alumnos (entre ellos yo). Con lo que lógicamente le pregunté al profesor por qué estaba esta mal la solución según este planteamiento, y como no supo razonar por qué estaba mal la solución no le quedó más remedio que considerar la respuesta como buena, lo que me permitió subir la nota lo suficiente como para acabar aprobando la convocatoria. Recuerdo salir del despacho del departamento flotando en el aire como una bailarina al haberme quitado el peso de tener que volver a estudiar la asignatura.


Hubo asignaturas que aprobé en primera convocatoria (Enero o Junio) como la complicada “Geometría diferencial de curvas y superficies” y “Análisis Matemático IV”. Otras las aprobé en segunda convocatoria (Septiembre) evitando tenerlas que repetir, como fue el caso de “Análisis Matemático III”,  “Probabilidades”, “Estadística”. Pero caso aparte fue la asignatura de “Geometría Proyectiva”, lo normal era que la asignatura más repetida de la carrera fuera la de “Ecuaciones Diferenciales Ordinarias” del segundo semestre del último curso. Pero en mi caso, y supongo que el de muchos otros, la asignatura que más veces repetí (4 veces) fue la asignatura de “Geometría proyectiva”. ¿Era difícil? No. Lo que era complicado era profesor. Si todos los exámenes de la facultad eran siempre de cuatro horas, Geometría proyectiva no, era caso aparte, el examen duraba el doble, ocho horas, cuatro horas por la mañana y cuatro horas por la tarde del mismo día. Todo ello amparado por la loable idea de “así os puedo evaluar de todos los temas dados durante el curso”. Pero luego llegaba el día y todos los ejercicios eran sobre cuádricas, lo último que se explica en la asignatura. Esto unido a la idea del profesor de: “No debería de existir la convocatoria de Septiembre puesto que el alumno debería de aprobar a la primera” hacia que en los exámenes de setiembre si se presentaban 50 personas solo aprobaran 5 personas. Lo justo para llegar al 10% de aprobados, ya que en el caso de no alcanzar el 10% de aprobados el examen debía repetirse. Además como había el recargo del 10%, 20% y 30% al repetir una, dos y tres o más veces una asignatura, todo esto repercutía positivamente en las arcas de la facultad. En geometría proyectiva lo que realmente nos preparaba era para afrontar una oposición, eso y nada más.