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18/10/2024

Bolardos para la aporofobia


En el barrio donde vivo, hay un “sin techo” desde hace unos quince años por lo menos, nosotros en casa le llamamos el alemán por los rasgos que tiene, aunque nunca le he oido hablar con nadie, ni siquiera con él mismo, con lo que no se en que idioma se expresa. Es una persona totalmente inofensiva, puede pasar horas y horas jugando como un niño haciendo pequeñas construcciones de arena, palos y agua en la plaza de la biblioteca central de Santa Coloma de Gramanet. A fuerza de emplear horas y horas de agua, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, algo debió pasar porque la fuente quedo finalmente inutilizada hace ya tiempo y sigue sin repararse a fecha de hoy por parte del ayuntamiento, poniendo punto y final a la única afición conocida que tenía. 


El alemán ronda por diferentes zonas del barrio, duerme donde puede o más bien donde le dejan. Normalmente suele instalarse en algún pequeño recodo al lado de algún parking, tan solo necesita un par de metros cuadrados para dormir mínimamente estirado junto a sus escasas pertenencias algo de ropa y algunos papeles y enseres. Esto por algún motivo debe molestar o incomodar a los propietarios, por lo que pasadas unas tres semanas deciden contratar la instalación de unos bolardos para que al alemán no le quede otra opción que buscarse otro sitio. Y no sólo eso, no sólo es desalojado de espacios privados, sino que además es desalojado de espacios públicos, durante una temporada larga estuvo pernoctando en el lateral de la biblioteca central, con lo que el ayuntamiento (socialista para más inri) decidió instalar unas jardineras en el espacio ocupado por el alemán obligándole a buscar un nuevo emplazamiento.


Hasta que un día llegó nuestro turno, un día el alemán se instaló en un recodo que hay justo al lado de la puerta de mi casa, un recodo normalmente propicio para el abandono de muebles por parte del vecindario que es incapaz de llamar al teléfono de recogida gratuita de muebles. Enseguida, los vecinos empezaron a hablar sobre el alemán, como si no hubieran otros problemas en el edificio que requirieran de más atención. Se preguntaban entre ellos ¿cuando se había instalado allí? ¿hasta cuando iba a estar? ¿qué podían hacer? ¿alguien va a hacer algo?. Al final el alemán marchó al cabo de una semana, sin necesidad de instalar ningún bolardo.


Vivimos en una sociedad “de contrastes” por decirlo de algún modo, paseando por el centro de cualquier gran urbe podemos ver gente malviviendo en la calle, pidiendo limosna, mientras justo por al lado pasa gente cargada con bolsas repletas de compras prescindibles, realizadas en pos de una felicidad efímera. Vivimos en una sociedad donde hay gente que aún teniendo trabajo sigue siendo pobre, una sociedad donde se permite que haya gente sin casa y casas sin gente.

13/09/2024

La gran noche del pop



En el documental “La gran noche del pop” (disponible en la plataforma Netflix) queda registrado el histórico encuentro de la élite musical estadounidense para la loable labor de grabar la canción “We are the world” con la finalidad de recaudar fondos para paliar la hambruna en Etiopía.


Harry Belafonte fue el precursor de esta idea de hacer la canción, aunque de la composición se encargaron Michael Jackson y Lionel Richie, ambos intentaron contactar infructuosamente con Steve Wonder para que participara en el proceso de composición, pero este no respondía a los mensajes dejados en el contestador. Por lo que Lionel se reunió con Michael en su casa para componer la canción (en compañía de Bubbles). La canción se hizo a contra-reloj porque el día de grabación estaba ya fijado, tenía que ser la noche del 25 de enero del 1985, ya que los cantantes concurrían en la misma ciudad para la entrega de los American Music Award.


El proceso de grabación resulto todo un desafío, en la entrada se puso un cartel que decía algo del estilo “Dejen su ego aquí en la entrada”. A saber lo que iba a pasar ¿se discutirían por cantar el mismo párrafo de la letra? ¿competerían por quien cantaba más líneas? se habían hecho grupos de tres para cantar a la vez ¿se negaría algún cantante a cantar con algún otro? La grabación empezó con Bob Geldof espoleando a los artistas, concienciándolos de la finalidad de la grabación del tema. La noche avanzaba rápida y la grabación avanzaba lenta. Pasadas las horas, de madrugada, los artistas tenían hambre y tuvieron que encargar comida rápida (como no). Steve Wonder estaba medio ofendido por no contar con él para componer la canción pese a no responder a las llamadas que le hicieron para ello. Steve propuso cantar un trozo de la canción en swahili y se tuvo que malgastar un tiempo precioso en convencerlo de que no era lo más idóneo. Bob Dylan pasó apuros para cantar su trozo, parece ser que le resultaba difícil cantar una canción que no hubiera compuesto él y le resultaba incómodo cantar delante de todos esos artistas por lo que tuvo que quedarse solo con Stevie Wonder al piano, el cual le empezó a imitarle cantando la canción y entonces fue cuando Bob Dylan vio como debía cantar su trozo de canción (viendo la imitación de Steve Wonder que hacía de él cantándola).


Al final, tras muchos apuros, repeticiones, cansancio, la grabación llegó a su fin, Quincy Jones ya tenía el material suficiente para montar la canción en el estudio. Los artistas iban marchando del estudio y entonces el cámara sacó la factura para cobrar el dinero correspondiente por su maratoniana sesión de grabación del evento, a lo que Quincy Jones le dijo que todos los que estaban allá estaban trabajando de gratis, lo cual era cierto, pero había una diferencia sustancial, los músicos eran millonarios y el cámara no, con lo que finalmente el cámara no cobró nada por su trabajo pero por otro lado tuvo la ocasión de estar allí presente en ese momento histórico.













12/07/2024

Port Aventura


 

El pasado domingo visité el parque temático de Port Aventura, hacía 6 años que no iba. No vi muchos cambios en todos estos años, sigue estando la misma decoración, y la atracción nueva que abrieron “Uncharted” no puede entrar entre unas cosas y otras. La verdad es que todo está pensado precisamente para eso, para que resulte imposible ver todo en un día y la gente tenga que volver en otra ocasión (y si puede ser en días consecutivos haciendo noche en algún hotel del parque mejor que mejor).


Port Aventura se divide en varias 5 zonas:

  1. La Mediterránea: esta es la primera de zona, la de la entrada y la de la salida, cumple su función perfectamente, dar la bienvenida y la despedida tras los fuegos artificiales nocturnos. Se trata de una amplia, con restaurantes, equipamientos… y una única atracción, la de “Furius Baco”, una suerte de montaña rusa sin pendiente inicial. Como es la primera atracción que hay al entrar en el parque suele estar bastante llena.
  2. China: en esta zona uno se acaba de cansar de andar, tiene las atracciones icónicas del “Dragon Khan” y “Shambala”, donde bien podría la nasa entrenar a sus astronautas. Al “Dragon Khan” me subí hace años, tan solo por el hecho de decir que un día subí. Al “Shambala” me subí esta última vez y ya es mala señal que sea la única atracción del parque que en la entrada de la cola te pongan una réplica del asiento, para que quede claro que sólo vas a ir agarrado de la cintura evitando así que gente que se raje a última hora tras hacer toda la cola.
  3. La Polinesia: muy bien ambientada, hasta hace poco hacían un espectáculo de aves fantástico, que han dejado de hacer en pos de las nuevas leyes de bienestar animal. También es recomendable la atracción acuática de “Tutuki Splash”, donde resulta complicado no acabar empapado.
  4. Méjico: esta zona tiene tiene lo que para mí es la peor atracción de todo el parque, “La serpiente emplumada”, una atracción que conjuga movimiento de rotación, movimiento de traslación e inclinación sobre el plano. Yo subí una vez, al cabo de unos segundos ya estaba mareado, y entonces uno empezó a gritar ¡Parad!¡Parad! con lo que el responsable de la atracción paró la atracción viendo en ello mi oportunidad de bajar. El encargado pregunto ¿Todo bien? A lo que el que dijo de parar contestó que lo había dicho de broma, con lo que la atracción se volvió a poner en marcha de nuevo desde el principio. Nunca he llegado a vomitar en el parque pero esa fue la vez que estuve más cerca. También está el “Gran teatro Maya” con butacas cómodas para hacer alguna cabezada y descansar un rato.
  5. El Oeste: esta es mi zona favorita, por los espectáculos, los rápidos, las atracciones de feria, los autos de choque, la ambientación.

En todas las zonas hay atracciones infantiles, pero aparte hay una nueva zona específicas para los peques, se trata de “Sésamo Ventura”, con multitud de atracciones incluyendo la reciente “Street Mission” donde ya me acabé mareado del todo, al entrar ya convaleciente de otras atracciones anteriores. 


Lo de los parques de atracciones es de locos, pagamos una entrada para que nos centrifuguen, nos lancen al vacío, para que que nos mareen hasta dejarnos al borde del vómito, pagamos para que nos mojen e incluso para que nos sequen. Basta estar allá un momento para ver el goteo de gastos va a incesante, descontrolable y en la mayoría de veces irremediable.











28/06/2024

Giooooooor

 



Fui a ver al teatro Poliorama el show de comedia e improvisación “Corta el cable rojo” donde los cómicos debían improvisar una historia a partir de unas frases escritas por los espectadores. Se propusieron frases de todo tipo para poner en apuros a los cómicos, habían frases con connotaciones sexuales, como “Te lo voy a comer todo”, absurdas como “¿Suficie que é?”, infantiles como “Hola Don Pepito”… y frases largas directamente para trolear el espectáculo como “Si no fuera por la última lorza de abajo al mear me podría ver el badajo”. El cómico abrumado por la contundencia de esta frase buscó al autor entre el público y le preguntó sobre la historia de esa frase, a lo que el espectador contestó que era una frase que usaba con frecuencia su abuelo. Todo el mundo tiene sus expresiones, sus muletillas…construcciones gramaticales que vamos acumulando durante nuestra vida por lo que son los abuelos son los que de largo acumulan más de estas.


Voy tratar de hacer un inventario de las muletillas de mi abuelo, a ver si no me dejo ninguna:    

  • Surgidas de anuncios:
    • Queremos turrón, turrón turrón, queremos turrón, turrón, turrón”, esta frase que se repetía dos veces, apareció inocentemente en un anunció navideño de turrones y ahí se quedó por los siglos de los siglos.
    • Giooooooor”, esta frase corresponde a un anuncio de un antiguo detergente llamado Gior, al final del anuncio un dibujo animado con la forma del detergente pronunciaba “Giooooooor” con una voz grave y cavernosa.
  • Refranes:
    • A razón de catorce, siete la media”, esta frase la utilizaba para indicar que algo era evidente.
    • Veinticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina… ciento cincuenta
  • Canciones:
    • El canario aquel que aprendió a cantar
    • No puede ser, esa mujer”, y no se como continua la canción porque solo cantaba estas cinco primeras palabras de la canción, pero él se la sabía entera.
  • Circunstanciales:
    • Hasta indispues’” (hasta después), en el momento de irse de algún sitio.
    • Yo tengo mucho jueño’”(cambiando la “s” por una “j” en la palabra sueño), antes de echarse la sienta o irse a dormir.
    • Mira la Greta Garbo y la Ava Garner”, sarcasmo que espetaba cuando en la playa veía un par de ancianas decrépitas paseando juntas por la playa.
    • Quita, quita, quita, quita, quita, quita” (muy rápido), al cruzarse alguien por delante de la tele mientras miraba un partido de futbol.
    • Esa pueeeeeeeeeeeerrrta”, si alguien se dejaba la puerta abierta y le molestaba que estuviera abierta.
    • Detenido con el coche en un semáforo pitaba al de delante justo en el preciso momento de ponerse en verde.
    • ¡Todavía estas estudiando! Yo empecé a trabajar a los 14 años”, esta frase se repetía cada vez que me veía estudiar.
    • Juventud divino tesoro
      Al ver un grupo de jóvenes pasándolo bien
    • Se inventaron las armas, se igualaron las fueras"
      Durante una batalla en una película de guerra
    • Mi nombre es Víctor Mature
    • Al tener que dejar su nombre y apellido para un pedido en alguna tienda. Con lo que el vendedor de preguntaba “¿Cómo el actor?”. A lo que él contestaba solemnemente “Si… como el actor” a pesar que fuera mentira.  
  • A la hora de comer:
    • Sois unos triperos, sólo vivís para comer”, al compartir mesa con gente que tiene más cantidad de comida que él.
    • Yo sólo tengo namás que sez’”, antes de llenarse el porrón.
    • Irremediablemente solía repiquetear con el tenedor en la mesa como si fuera una baqueta en un tambor.
  • Para mostrar odio-desprecio:
    • Es para fusilarlo con mierda y no darle una toalla para limpiarse
    • Es mas tonto que un capazo perros
    • Es un matao’”
  • Porque sí, aleatoriamente, sin venir al caso, para romper un silencio prolongado:
    • Mariaaaaaá
    • "El Bili Bili"

Espero no dejarme ninguna frase, aunque la ventaja de un blog puedo es que puedo añadir más adelante otra frase si me acordara más adelante. 


Un consejo, no dejéis que se pierdan todas esas frases de nuestros mayores, son el retrato de una época y de una personalidad. Nosotros también seremos mayores y también acumularemos sin pretenderlo nuestras propias frases. Unas frases condenadas irremediablemente a acabarse perdiendo en el tiempo.